Mi verdadero nombre es María. María desapareció, ni la sombra de la que soy tiene un vago recuerdo de la persona que antes fuí. No soy de ese tipo de gente que mira hacia atrás con sensación de perdida, ni me arrepiento en absoluto de los pasos torpes y oscuros de mi pasado, por que configuran mi persona y esa Alma que soy ahora.
He conocido a todo tipo de hombres, me he enamorado y he odiado a los seres mas mezquinos e incluso adorables del mundo, pero ha nadie le debo tanto como a Ernesto, nadie me dio tanto por nada, nadie me trato como lo que soy. Alguien, simplemente alguien.
El hecho de continuar esta aventura, mi vida esta repleta de ellas, no condiciona en ningún momento mi futuro y si mi presente.
Ahora soy Alma, cualquier parecido del ayer en mí, es pura coincidencia, aunque me separen dos semanas de María y sobre todo, un hombre en cada una de ellas.
5 comentarios:
Gracias Antonio...voy a leer tu blog...
esto parece como en los tiempos de antes que cada semana se publicaba un nuevo capítulo de la historia...
un saludo
donde estará erneso?
gracias =)
te agrego al blog para leerte
Qué bonita la historia de Alma. Yo, al igual que ella, no me arrepiento de los equivocaciones del pasado. Siempre suelo decir que me equioco mil veces al día, pero son mil oportunidades para aprender.
Saludos.
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