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jueves, 4 de marzo de 2010

Calle Santiago


Baches, granito,
agujeros de asfalto
y vidas pasajeras sobre ti.
Naranjos rotos,
basuras y atascos absurdos.
Solitarios de perro y bolsa en mano
desvirgando esquinas
limpias: regalos sorpresa.
Cofrades, okupas,
monjas, artistas, buses mini,
erasmus y obras.
Adoquines imperfectos
desembocan en la misma plaza
donde cada mañana
el centímetro que te queda de vida
amanece de kebap nevado,
mal oliente y respondón.

12 comentarios:

José Luis López Recio dijo...

Me ha encantado la descripción. Con breves pinceladas te ha bastado.
Un abrazo

Marta Sánchez Mora dijo...

Ummmm...

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Bella conjunción de palabras. logran transmitir emociones y vivencias.


Saludos!

Anónimo dijo...

Un retrato contundentemente hermoso.




John W.

ALEX B. dijo...

Cada cual tiene su calle Santiago..
hermoso texto.
saludos

SILVIA dijo...

genial descripción!!! yo también tengo una calle Santiago. La mía se llama San juan.
Besitos!!!

Amaya Martín dijo...

Real el verso, qué duda cabe?
También lo real, por muy prosaico que resulte, tiene su encanto..

un beso enorme

Thania dijo...

calles. calles. esquinas. esquinas. ciudades. las amo.

Lunska Nicori:BegoñaGTreviño dijo...

En las plazas suele pasar eso: la vida queda detenida en los olores y el tránsito de la gente. LLenas de vida: la que hoy tenemos ,que huele a kebap y a tantas otras cosas.

Maximiliano dijo...

Debo reconocer que tuve que buscar lo que era un "kebap" en google. Me gusto lo de los adoquines imperfectos, hay que cuidarse de ellos eso sí.

Saludos!

Paula Olivieri dijo...

je, me algra no vivir en esa calle, pero que pintorica descripción :D
un beso

Laura dijo...

supongo que todos tenemos una calle santiago, una calle amargura, una calle con nuestro nombre...llamada dulzura.
Mi rincon tiene unos cuantos nombres y me siento incapaz de bautizarlas y nombrarlas a todas...