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lunes, 5 de julio de 2010

Cero infinito (I)

Me gusta cruzar el río por el viejo puente. Esa frontera natural que marca nuestra procedencia con un orgullo vacío e insípido. Me gusta caminar por el barrio ahora repleto de kebaps, tiendas chinas, carnicerías senegalesas, peluquerías musulmanas. Parece como si las nuevas generaciones tuvieran el color de piel inimaginable en años anteriores en este barrio obsoleto, teñido de rojiblanco los días de partido.
Vivo en la misma casa que mis padres habitaron desde los años sesenta y que tuvieron que abandonar por la edad, acrecentada por la falta de ascensor que dificultaba las salidas y llegadas hasta la cuarta planta. Ahora viven en un apartamento del centro. Hicimos el viaje a la inversa, yo volví al barrio y ellos disfrutan del centro, donde a veces pienso que no debí salir nunca.
Del barrio siempre me sorprende la falta de sombra. Las nuevas partes nobles parece que disfrutan de un mísero parque, donde abuelos y corredores mañaneros, disfrutan de los apenas dos mil metros cuadrados de arboleda dispar...............

9 comentarios:

Musaraña dijo...

El barrio, sencillo, cerrado, ahogador, donde las tardes de domingo bajo el sol hambriento son eternas, donde no corre el aire ajando más la piel curtida con los años...y aún así no podemos dejarlo, porque es sencillamente nuestro.

Perdoname, pero fue leerte y me salió esto solo. No sé si tiene sentido, pero gracias por inspirarlo.

Un beso oscilante...

Meme dijo...

¿Carabanchel?

Alís dijo...

Los años pasan. Para todos. Para nuestro barrio también.
Es el de siempre, el de toda la vida, y sin embargo es tan diferente...

Bello texto, cargado de melancolía, sí. Será porque tengo un barrio parecido y acabo de volver a él

Besos

Neogeminis dijo...

Quizás cambiamos más nosotros que el lugar que habitamos...o quizás sea tan sólo la manera de verlo la que cambia.

Saludos.

normy dijo...

hola dejo saludos y agradecimientos...

Normy

NÓMADA dijo...

Nuevos colores y acentos... sí...

Meme dijo...

Podría ser cualquier barrio con río, pero todos podemos poner el nuestro ^^ Adoro Carabanchel.

María dijo...

Honesto y hermoso viaje de retorno a los orígenes, que por ser orígenes precisamente, nunca deberían ser diferentes con los años.

Raúl dijo...

Sencillo, básico... excelente.