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jueves, 8 de julio de 2010

konichiwa

Las avispas merodean los charcos exiguos de la calle
y las paredes comienzan a sonar dilatadas.
En esa parada del 23
que mantiene un banco de madera gastada,
hay un kani porculero
tocando una rumbita graciosa,
que a mi me parece un bombardeo hortera
de tópicos, que a una rubia guiri
le hace mover los pies con la gracia de un ganso.
Y ahí se alza una voz lejana,
y un coro de pedantes arremete a saco
con el estribillo fantasma, y la raja de tu falda
acuchilla mi costado, y resoplo a 38 grados.
Un perroflauta me pide 50 céntimos
e intento sortear la meada de su perro, grande, negro
que busca una sombra,
y solo encuentra una papelera que olisquea
casi suplicando.
Ahí llega, mi salvador, mi bus.
Mi conductor preferido mira al kani, al perro meón,
al perroflauta, a cinco pijos moraos cantando.
Me mira y no lo duda- tiene cojones me dice-
Encojo los hombros y me siento junto a una japonesa.
Me sonríe, la sonrio, En unos segundos
la imagino en poses impúdicas, feliz, gozosa,
susurrando un japonés lascivo a mi oído.
Despierto del sueño oriental en mitad de Gran Vía.
Al bajarme del bus le digo adiós a la nipona con la mano,
y al pisar la acera, una gitana de romero en mano
me da la bienvenida.
Me gusta el invierno me digo.
Me acuerdo de la nieve golpeando mi ventana.
Hola dijiste, mi tardanza de cinco minutos
te provoca cierta seriedad. ¿Te gusta el verano?
Y no se que respondiste,
Hubo un mar de gritos que apagaron tu voz,
Miré tu perfil,
y en un segundo, pensé que no estría mal
que hablaras japonés.

10 comentarios:

Meme dijo...

Esto es lo que hay, pero soñar es gratis.

Delfín Loco dijo...

Ultimamente, antes de ese segundo, pienso que no estaría mal que se quedara muda. Aunque se perfectamente que no me caerá esa breva.

Saludos.



D.L.

Musaraña dijo...

Buenisimo, es como seguir un pensamiento....toda una cadena de ideas que han pasado aceleradas por tu mente...

Es muy curioso conocer así a los demás.

Alís dijo...

jajajaja, fantástico, Antonio
Da de sí un trayecto en bus cuando se sabe contar como tú lo haces.
Y sin duda la japonesa despertó tus instintos.

Besos

la chica de las biscotelas dijo...

jajaj! me he pegado años cojiendo el 23 en sus mil versiones, aqui tambien lleno de canis, siempre! la de cosas que he pensado en sus trayectos interminables de ida y vuelta... ufff!

Lisa dijo...

Un placer leer tu blog, como siempre, sigue escribendo y deleitándonos :)
Besos.

Neogeminis dijo...

Siempre tuve la casi certeza que la mayoría de los hombres pensaban de esa manera cuando en apariencia, sonríen corteses e inocentes! jejeje...en tu texto queda probada mi teoría!

Un abrazo.

Thania dijo...

uuhhh, las fantasías, las dichosas fantasías!!

MIMOSA dijo...

Me recordaste el tiempo que hace que no veo a.......... maravillosa fantasía, englobada en tan genial texto.Un beso

Nat dijo...

Konichiwa, me ha gustado

salu2 broméricos